Querida amiga, pues tan solo quería decirte lo mucho que eres para mí, lo grande que puedes llegar a ser.
Cada vez me doy más cuenta que mi vida sin tí, no sería vida, porque tú eres la que me hace disfrutar, reír, tú eres la que muchas veces me hace descubrir como soy, lo que soy.
Siento, que cada vez que te acercas a mí se me revuelve la barriga solo de pensar las locuras que vamos a cometer juntas, eas locuras que cometemos día a día, esas que nos hacen reír a carcajadas, esas que nos hacen disfrutar tanto. Esto lo verás un poco extraño, ¿no?
Y, ¿sabías? Eres más que una amiga, una hermana, esa hermana que olvidaron darme.
Bueno y que por todos esos momentos que hemos vivido y nos faltan por vivir, por ser la razón de mi sonrisa, te amo.
¡Ah! Recuerda siempre: Tu presencia en mi vida es inevitable.

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